José Vargas.
Las Choapas, Ver.—
El incendio y fuga registrados en el pozo petrolero Krem-1 podrían tardar varios meses en ser completamente controlados, por lo que habitantes de más de 30 comunidades cercanas tendrán que adaptarse temporalmente a convivir con la contingencia, señaló el alcalde Jesús Uribe Esquivel.
El edil explicó que este tipo de siniestros petroleros no se apagan de forma inmediata debido a la complejidad técnica que implica controlar la presión del pozo. Cuando ocurre una explosión o un descontrol en la perforación, el hidrocarburo y el gas continúan saliendo a gran presión desde el subsuelo, lo que impide simplemente “cerrarlo” sin antes realizar maniobras especializadas.
Entre las acciones que suelen aplicarse en estos casos se encuentran el enfriamiento constante del área, la reducción de presión, el sellado del pozo con materiales especiales e incluso la perforación de pozos de alivio para desviar el flujo del hidrocarburo. Todos estos procedimientos requieren estudios técnicos, maquinaria especializada y la intervención de expertos, lo que puede extender los trabajos durante semanas o incluso meses.
Mientras tanto, el alcalde indicó que continuará la coordinación entre autoridades municipales, estatales y federales para brindar atención a las familias que viven en las cercanías del pozo, además de mantener vigilancia y monitoreo permanente en la zona para evitar riesgos mayores.






