++ En menos de una semana, dos accidentes en el tramo Minatitlán–Coatzacoalcos cobraron la vida de dos personas. Un taxista murió tras derrapar y, días después, una joven de 25 años perdió la vida cuando el taxi en el que viajaba rumbo a su trabajo fue impactado. Dos tragedias que reavivan el debate sobre la seguridad en una de las vías más peligrosas del sur de Veracruz.
Minatitlan, Veracruz.
Lázaro Rodríguez Pérez
La carretera Minatitlán–Coatzacoalcos, conocida como el tramo de Las Matas, volvió a convertirse en escenario de tragedias que enlutan a familias del sur de Veracruz.
En menos de una semana, dos accidentes con taxis involucrados dejaron un saldo de dos personas fallecidas, hechos que han generado preocupación entre quienes diariamente recorren esta importante vía de comunicación.
El primer caso ocurrió la semana pasada, cuando un trabajador del volante perdió la vida tras derrapar mientras circulaba sobre este tramo carretero. Apenas comenzaban a asimilarse las consecuencias de ese accidente cuando una nueva tragedia volvió a golpear.
La mañana del lunes, un taxi que se dirigía de Minatitlán hacia Coatzacoalcos se vio involucrado en un aparatoso accidente. En la unidad viajaba una joven de apenas 25 años, quien se dirigía a laborar a la Administración del Sistema Portuario Nacional (ASIPONA) de Coatzacoalcos. La mujer perdió la vida tras el fuerte impacto, mientras que el conductor del taxi también resultó involucrado en el percance. De acuerdo con los primeros reportes, el exceso de velocidad y la colisión con otro vehículo son parte de las líneas de investigación.
Más allá de que ambos accidentes ocurrieron en circunstancias distintas, las dos tragedias tienen un punto en común: sucedieron en el mismo corredor vial, uno de los más transitados del sur del estado y que constantemente es escenario de choques, volcaduras y pérdidas humanas.
Para cientos de trabajadores, estudiantes y transportistas, recorrer diariamente Las Matas es una necesidad. Sin embargo, cada accidente reabre la discusión sobre la velocidad, las condiciones de la carretera, la cultura vial y la necesidad de reforzar medidas preventivas para evitar que este tramo siga sumando víctimas.
Las estadística y las historias en este tramo carretero siguen a la alza: un taxista que ya no regresó a casa y una joven que salió rumbo a su trabajo, pero nunca llegó a su destino. Dos vidas perdidas en menos de una semana son un recordatorio de que la seguridad vial sigue siendo una deuda pendiente en una de las carreteras más importantes de la región.






