+++ Lilia Abdo denuncia nueve meses de agresiones, amenazas y hostigamiento; asegura que buscan despojarla de su vivienda pese a contar con tres órdenes de restricción.
Coatzacoalcos, Ver.-
A sus 75 años, Lilia Abdo García asegura estar viviendo una pesadilla dentro de su propio entorno familiar. Desde hace nueve meses, afirma que enfrenta agresiones físicas, amenazas, hostigamiento y daños en su vivienda, situación que la llevó este lunes 21 de septiembre a plantarse en el Parque Independencia para pedir auxilio y justicia.
La adulta mayor, vecina de la calle Gavilanes número 73, en la colonia Santa Isabel tercera etapa, denunció públicamente que sus propios hijos pretenden apoderarse de la vivienda que habita, dejándola, según sus palabras, en riesgo de quedar en la calle.
Lilia asegura que ha solicitado en repetidas ocasiones la intervención de las autoridades y que existen tres órdenes de restricción; sin embargo, sostiene que las personas a quienes señala como sus agresores continúan acercándose a su domicilio.
El caso, afirmó, ya fue denunciado ante la Fiscalía, donde habría presentado fotografías y antecedentes de las agresiones que asegura haber sufrido. También señaló que ha recibido acompañamiento del Instituto Municipal de la Mujer, aunque considera que las medidas implementadas hasta ahora no han sido suficientes para sentirse segura.
“Mi vida es un infierno desde que llego a mi casa hasta que amanece”, expresó la mujer, quien dijo vivir con miedo y sentirse vulnerable ante la situación que enfrenta.
Como medida de protesta, anunció que permanecerá frente a oficinas públicas con una cartulina y una mecedora para exigir que las autoridades atiendan su caso. Incluso, dijo estar dispuesta a iniciar una huelga de hambre si no obtiene una respuesta.
La mujer también señaló a uno de sus hijos, quien —según dijo— es elemento activo de la Secretaría de Marina, por haber iniciado en su contra un procedimiento relacionado con una demanda de alimentos. Lilia considera injusta esta situación y recordó que, durante años, dedicó su vida a sacar adelante a sus hijos.
Ahora, a sus 75 años, pide que las autoridades intervengan y garanticen su protección mientras se determina legalmente el conflicto familiar y patrimonial que enfrenta.
“No quiero que me dejen en la calle”, es el reclamo de una mujer que asegura haber dado todo por sus hijos y que hoy lucha por conservar su hogar.






