COATZACOALCOS, VER.-
La fiscal general del estado, Lisbeth Aurelia Jiménez Aguirre, aclaró que el objeto arrojado la noche del jueves al CBTIS 85 no fue una bomba molotov ni un artefacto explosivo. Precisó que se trató de una botella de plástico tipo refresco con hojas de papel y gasolina en su interior, la cual generó una llamarada, pero no provocó explosión ni daños.
Los hechos ocurrieron alrededor de las 21:22 horas. La Fiscalía abrió una carpeta de investigación y analiza videos de seguridad para identificar al responsable, quien hasta el momento no ha sido ubicado. La fiscal pidió a padres de familia y estudiantes mantener la calma y evitar especulaciones.
Al plantel acudieron elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional, peritos y Policía Ministerial para realizar las diligencias. Protección Civil municipal inspeccionó el lugar y confirmó que no había riesgo para la comunidad escolar ni presencia de explosivos.
La dirección informó que las clases continuarían de manera normal, dejando a consideración de los padres enviar a sus hijos. Aunque se anunciaron rondines de vigilancia en horarios de entrada y salida, este viernes no se observó presencia policiaca en los alrededores; además, el acceso al plantel será con cita para reforzar la seguridad.






