José Vargas.
Sayula de Alemán, Ver. —
La administración encabezada por Lorena Sánchez Vargas cierra su periodo dejando al municipio sumido no sólo en rezago y violencia, sino ahora también bajo toneladas de basura, ante la suspensión del servicio de recolección y el abandono de unidades oficiales.
A través de redes sociales y grupos vecinales de WhatsApp, habitantes de Sayula de Alemán han expresado su inconformidad por la acumulación de desechos sólidos en calles, colonias y caminos rurales, luego de que los camiones recolectores dejaran de operar sin que exista información oficial que explique la causa o la duración del problema.
En uno de los videos que circulan ampliamente, se observa un camino que conecta la cabecera municipal con comunidades de la zona rural, donde una unidad recolectora de basura fue abandonada por personal de limpia pública, dejando gran parte de los residuos esparcidos sobre la vía. La situación no sólo obstaculiza el tránsito vehicular, sino que ha generado malos olores, proliferación de animales y un evidente foco de infección para quienes transitan diariamente por el lugar.
Para muchos ciudadanos, este escenario representa el punto de quiebre de una administración marcada por señalamientos, carencias y conflictos internos. Cabe recordar que hace apenas unos meses, el personal sindicalizado del ayuntamiento fue dejado sin el pago de su quincena, lo que derivó en la toma del palacio municipal como medida de presión para exigir el cumplimiento de sus derechos laborales.
La falta de recolección de basura se suma así a una larga lista de irregularidades que, de acuerdo con habitantes y trabajadores municipales, han caracterizado al gobierno de los Sánchez Vargas, incrementando el malestar social y la percepción de abandono institucional.
Mientras la administración municipal guarda silencio, trascendió que durante la próxima semana el servicio de recolección no se prestará en todo el municipio, lo que augura que Sayula de Alemán cerrará el año entre montones de basura, en medio del descontento ciudadano y la exigencia de rendición de cuentas.






