José Vargas.
Cosoleacaque, Ver.—
Entre versiones encontradas, manejo hermético de la información y confusión sobre la identidad de la víctima, un feminicidio ocurrido en el municipio de Cosoleacaque ha marcado el inicio de un preocupante registro de violencia de género en el sur de Veracruz.
La noche del viernes 23 de enero, alrededor de las 20:50 horas, autoridades fueron alertadas sobre la localización del cuerpo sin vida de una joven en la localidad de La Palma, lo que generó la movilización de corporaciones policiacas y personal de la Fiscalía General del Estado.
“Confusión sobre la identidad de la víctima”
Horas después del hallazgo, de manera extraoficial comenzó a difundirse que la joven respondía al nombre de Kenia Michell Cordero. Incluso trascendió que dicha persona había sido detenida el año pasado por presunta venta de sustancias ilícitas, versión que se replicó sin confirmación oficial y generó mayor confusión en torno al caso.
“Con el avance de las investigaciones, dicha información fue cambiada.”
Fue hasta este día cuando se dio a conocer que la víctima en realidad era Karla “N” España, hija del abogado Carlos Lara Franyutti, conocido en el municipio de Jáltipan, y nieta del ex presidente municipal León Lara.
La revelación de la identidad real evidenció las inconsistencias y la falta de claridad con la que se manejó el caso desde las primeras horas posteriores al crimen.
“Investigación bajo total hermetismo”
Hasta el momento, la Fiscalía no ha informado el móvil del crimen, ni ha dado a conocer líneas claras de investigación, personas detenidas o posibles responsables. El caso se ha mantenido bajo total hermetismo, lo que ha generado incertidumbre tanto en la ciudadanía como entre los familiares de la víctima.
Las autoridades continúan con las diligencias correspondientes, sin que hasta ahora se haya emitido un posicionamiento oficial que esclarezca los hechos.
“Primer feminicidio del 2026 en el sur de Veracruz”
Por las características del asesinato, el caso es investigado bajo el protocolo de feminicidio y se convierte oficialmente en el primer feminicidio registrado en lo que va del año 2026 en el sur del estado de Veracruz, un dato que enciende las alertas sobre la violencia contra las mujeres en la región.
Mientras persisten el silencio institucional y la confusión inicial, la exigencia social es clara: que el caso sea esclarecido, que se castigue a los responsables y que no quede impune el primer feminicidio del año en el sur veracruzano.






