Culiacán, Sinaloa
El joven Fernando Alan Arce murió tras presuntamente quedar en un fuego cruzado en Tierra Blanca, en Culiacán, Sinaloa, siendo abatido por elementos de la Guardia Nacional, quienes lo confundieron con un criminal, cuando se dirigía al gimnasio, acompañado de su novia.
Fernando Arce tenía solo 23 años y un futuro como abogado era originario de Esperanza, municipio de Cajeme. El pasado 13 de enero, su vida se apagó en medio de una persecución en Culiacán, Sinaloa, tras quedar atrapados en un enfrentamiento armado. Las balas los alcanzaron a ambos: él perdió la vida y ella resultó herida.
Dijo que la novia de Fernando resultó herida y que la única versión que ha recibido es que se trató de un enfrentamiento, “pero en sí no se ha querido dar una declaración oficial en el gobierno”.
Exige que se limpie el nombre de su hijo y que los responsables enfrenten la justicia. Pide que “se sepa qué fue lo que pasó con mi hijo”, pues asegura, “yo siento que algo me están ocultando”.
Convocó a una marcha pacífica para exigir justicia por Fernando y por todas las víctimas de la violencia en Culiacán, este domingo 25 de enero, a las 9 a.m., con llamado a asistir vestidos de blanco.






