José Vargas.
Playa Vicente, Ver.–
La historia que comenzó con una boda el 14 de febrero terminó en tragedia apenas cinco días después. Jenifer Sánchez Solís, de 19 años, hija de migrantes originarios de Reforma San Felipe, comunidad perteneciente a Loma Bonita, Oaxaca, fue asesinada a balazos la mañana del 19 de febrero en Garner, en el condado de Wake, en Carolina del Norte, Estados Unidos.
De acuerdo con reportes difundidos por medios locales en ese país, el presunto responsable es su ex pareja, Ricardo González, originario de Unión Progreso, comunidad del municipio de Santiago Sochiapan, Veracruz. Tras el ataque, el sujeto se dio a la fuga, aunque posteriormente fue detenido en el estado de Georgia.
Testigos relataron que alrededor de las 11:00 de la mañana el agresor llegó hasta el domicilio de la joven, ubicado en la localidad de Garner, y le disparó con un arma calibre .9 mm frente a familiares y otras personas que presenciaron la escena. Paramédicos acudieron tras el llamado de emergencia, pero Jenifer ya no presentaba signos vitales.
La joven, nacida en Estados Unidos y con ciudadanía norteamericana, era hija de un matrimonio migrante de La Reforma, en Loma Bonita. Sus padres emigraron hace años en busca de mejores oportunidades. Ella trabajaba limpiando casas y, según versiones de allegados, conoció a su agresor a través de redes sociales.
Cuatro meses antes del crimen, Jenifer había decidido terminar la relación debido a los constantes episodios de violencia física y psicológica. De acuerdo con testimonios recabados, Ricardo la acosó de manera reiterada tras la ruptura, intentando obligarla a retomar la relación.
El pasado 14 de febrero viajó a Veracruz para contraer matrimonio durante las bodas colectivas celebradas en el municipio de Playa Vicente, en el marco del Día del Amor y la Amistad. Su esposo, Adolfo N., es originario del mismo pueblo de sus padres, en Loma Bonita. Tras la ceremonia, la pareja regresó a Estados Unidos para continuar con su vida.
Versiones señalan que el presunto agresor se enteró del matrimonio y, dominado por los celos y antecedentes de conducta violenta, decidió atacarla. El crimen ha provocado consternación tanto en la comunidad oaxaqueña radicada en Estados Unidos como en localidades del sur de Veracruz vinculadas a la familia del agresor. Las autoridades estadounidenses mantienen abierta la investigación para esclarecer plenamente los hechos y fincar responsabilidades conforme a la ley.






