Destacadas Seguridad

Le roban su camioneta en CDMX, aparece en Coatzacoalcos… y se la devuelven desmantelada

Coatzacoalcos, Ver.— Lo que parecía un golpe de suerte terminó en indignación. A Alberto Rebollo le robaron su camioneta en la Ciudad de México en julio de 2023, tras ser presuntamente drogado. Perdió todo en cuestión de horas. Años después, cuando por fin supo dónde estaba su unidad, el hallazgo no significó justicia, sino el inicio de un nuevo calvario.

La Fiscalía General del Estado de Veracruz le notificó que su vehículo Mitsubishi había sido localizado en un corralón de Coatzacoalcos, como parte de operativos en los que autoridades aseguraron decenas de unidades con reporte de robo. La noticia encendió la esperanza de recuperarla. Pero esa esperanza se desmoronó rápidamente.

Al iniciar los trámites, el afectado se topó con un laberinto de burocracia, gastos y omisiones. Oficios sin claridad, traslados constantes y ninguna respuesta concreta. Cuando finalmente acudió al predio de Grúas Lups, donde supuestamente estaba resguardada, encontró el lugar cerrado, sin vigilancia y sin personal que pudiera darle razón de su vehículo.

El caso dio un giro aún más grave meses después. Su camioneta apareció en otro corralón, ahora en Minatitlán, pero completamente desvalijada. Ya no era la misma unidad que le robaron: estaba desmantelada.

A pesar de ello, el problema no terminó ahí. Para poder recuperarla, le exigieron pagos sin montos definidos, en medio de advertencias que, según denunció, apuntaban a que estos espacios estarían bajo control de grupos delictivos. La víctima no solo perdió su patrimonio, sino que además enfrentó un sistema que no le dio garantías para recuperarlo.

En medio de esta situación, autoridades han informado que en operativos recientes se han asegurado más de 200 vehículos en condiciones similares, lo que exhibe una problemática mayor: unidades recuperadas que no regresan a sus dueños en las mismas condiciones, y procesos plagados de opacidad.

El caso de Alberto Rebollo no solo refleja el impacto del robo, sino también lo que ocurre después: un camino lleno de irregularidades donde la justicia llega tarde… o simplemente no llega.

José Vargas.

Leave a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*