De la redacción
En tiempos donde muchos alcaldes se limitan a administrar lo que ya tienen, en Nanchital comienza a tomar fuerza una estrategia distinta: gestionar, insistir y buscar más recursos para que el municipio no se estanque.
La reciente reunión del alcalde José Luis Salinas con el secretario de Gobierno Ricardo Ahued Bardahuil no debe verse solamente como una fotografía política o un acto protocolario. En realidad, representa algo que pocas veces se reconoce en la función pública: la importancia de tocar puertas constantemente para mantener vivo el desarrollo de un municipio.
Cuando un alcalde gestiona ante el Gobierno del Estado, no solo busca recursos; busca oportunidades. Y en un municipio con historia petrolera como Nanchital, donde durante años muchas necesidades quedaron rezagadas, la gestión se vuelve indispensable para avanzar en infraestructura, servicios públicos, seguridad, desarrollo urbano y bienestar social.
La frase publicada por el propio alcalde en redes sociales deja entrever una visión clara: “seguimos trabajando y tocando puertas”. Y aunque parezca una expresión sencilla, en política municipal significa mucho. Porque los municipios que crecen no son necesariamente los que más presupuesto tienen, sino los que cuentan con autoridades capaces de construir relaciones, generar acuerdos y mantener presencia en las mesas donde se toman decisiones importantes.
Hoy Nanchital enfrenta retos importantes: modernización urbana, fortalecimiento económico, empleo y mejores condiciones para las familias. Pero también tiene algo que durante mucho tiempo fue reclamado por la ciudadanía: un gobierno que mantiene interlocución con el Estado y que busca mantenerse vigente dentro de la agenda política de Veracruz.
La cercanía institucional con figuras como Ricardo Ahued Bardahuil puede traducirse en beneficios concretos si las gestiones avanzan y aterrizan en obras, programas y acciones visibles para la población. Ahí estará la verdadera evaluación ciudadana: en los resultados.
Porque gobernar no solo es inaugurar obras o encabezar eventos; también implica insistir, gestionar y no dejar de buscar alternativas para el municipio. Y en esa dinámica, José Luis Salinas parece entender que el crecimiento de Nanchital no llegará por inercia, sino a través de presencia política, negociación y trabajo constante.
En la política municipal hay alcaldes que esperan soluciones… y otros que salen a buscarlas. Nanchital hoy apuesta por la segunda ruta.






