BLOQUEO OBLIGA A ELEAZAR A NEGOCIAR BAJO EL SOL CON MANIFESTANTES EN MOLOACÁN
+++ Manifestantes de comunidades rurales mantuvieron cerrada la vía Las Choapas-Nanchital hasta forzar una mesa de diálogo directa con el alcalde de Moloacán, a quien acusan de evadir los problemas del municipio.
Roberto Morales Ayala/PRESENCIA SURESTE
Tlacuilolapan, mpio de Ver.- Campesinos, ganaderos y habitantes de comunidades rurales de Moloacán obligaron al alcalde Eleazar Alcántara a negociar en plena vía pública y bajo el intenso sol, luego de casi tres horas de bloqueo carretero que paralizó el acceso a Villa Cuichapa y afectó a miles de personas entre transportistas, trabajadores, automovilistas y unidades de empresas vinculadas a Sinopec.
La protesta comenzó desde las cinco de la mañana, cuando campesinos y pobladores empezaron a concentrarse en Tlacuilolapán, donde se encuentra el entronque entre el acceso a Villa Cuichapa y la carretera Las Choapas-Nanchital. A las siete inició formalmente el bloqueo en el que participaron habitantes de Tlacuilolapan, Kilómetro 17, Arroyo Blanco, Villa Cuichapa, El 39, El 50 y también comunidades de Las Choapas como El Pajaral, El Sacrificio y Ceiba Blanca.
El cierre de la carretera afectó una de las principales vías de comunicación entre Las Choapas y Nanchital, además del acceso hacia Villa Cuichapa, considerada la comunidad más poblada del municipio de Moloacán.
Uno de los momentos que más llamó la atención fue cuando los manifestantes sacrificaron un cerdo en plena vía pública y prepararon una paila con agua hirviendo para hacer carnitas, dejando claro que el movimiento “iba para largo” si el alcalde no daba la cara.
Entre las principales demandas se encuentran la reinstalación de la mesa de certificación ganadera retirada en Tlacuilolapan, reparación de daños atribuidos a trabajos de exploración de Sinopec para Pemex, ampliación eléctrica Arroyo Blanco-El Limonar, problemas de agua potable, pavimentación del tramo Tlacuilolapan-Kilómetro 17, banquetas en el acceso al Banco del Bienestar y reparación de un puente colapsado.
Durante entrevista con PRESENCIA Sureste, Israel Gómez Domínguez acusó al alcalde de evitar el diálogo hasta que la presión social lo obligó a intervenir directamente.
“No quería atender, mandó a Política Regional y a la secretaria, pero se dijo que no se iba a levantar el plantón si no llegaba él directamente”, expresó.
También criticó la falta de representatividad del gobierno municipal y reveló que una reunión pactada desde el jueves fue cancelada porque el alcalde “tenía asuntos más importantes que atender”.
Los inconformes cuestionaron además que, mientras existen recursos para fiestas, no los hay para obras prioritarias en comunidades rurales.
“Sí hay para hacer fiestas, pues también tiene que haber recursos para hacer obras”, reclamaron durante la protesta.
En contraste, los manifestantes reconocieron públicamente el respaldo del alcalde de Las Choapas, Jesús Uribe Esquivel, a quien incluso pidieron integrar a la futura mesa de diálogo y negociación con Sinopec.
Israel Gómez confirmó que una de las condiciones planteadas al gobierno de Moloacán es precisamente que Jesús Uribe participe en las negociaciones.
Los pobladores sostienen que empresas como Sinopec obtienen importantes beneficios económicos de la exploración petrolera en la región, pero no realizan suficiente obra social ni apoyos comunitarios, pese a las afectaciones que generan a largo plazo.
El movimiento finalmente fue levantado luego de alcanzarse acuerdos preliminares y pactarse una mesa de diálogo para el próximo lunes. Sin embargo, el episodio volvió a exhibir el desgaste político que enfrenta el gobierno municipal de Moloacán, apenas semanas después de que el propio alcalde enfrentara la toma del palacio municipal por habitantes inconformes con la distribución de recursos públicos.






