Coatzacoalcos, ver.-
Mario Zepeda
A merced de los residuos de la empresa Innophos permanecen los habitantes de la zona rural de Coatzacoalcos, quienes padecen a causa de los desechos vertidos en la laguna principal de la zona que abarca unas 120 hectáreas sin que haya intervención de las autoridades ante estas afectaciones.
«La empresa es como si fuera dueña de todo el ejido, porque ella hace y deshace de las parcelas de los ejidatarios» dijo
Ezequiel Olsas García, ejidatario de Colorado, que se suma a los demandantes ante los daños ocasionados por la empresa en sus predios y ganado que se mantiene en la zona.
Señaló que el escurrimiento de yeso hacia los cuerpos de agua ha provocado la infertilidad de los suelos pues los cultivos no producen a pesar de los cuidados que se realizan.
Dijo que la problemática ambiental causa daño a los ecosistemas y a la economía de las familias; pues la contaminación también favoreció la ausencia de peces, quitando así una fuente de alimentación en la zona rural, escasa de oportunidades de desarrollo.
«Cuando desembocan la presa matan todos los manglares, los peces; afectando a un gran número de gente porque aquí los compañeros vivimos de la pesca también, y no hay una fuente de empleo para que la gente tenga que comer», lamentó Ezequiel Olsas.
El ejidatario recordó que por más de 50 años la empresa ha ocasionado afectaciones en esta región; sin que autoridades ambientales intervinieran.
Por lo que actualmente se espera que la empresa Innophos reconozca los daños que ha ocasionado en la región; causando precariedad en la vida de quienes habitan en esta zona rural, desde pobladores hasta ganaderos y campesinos que apenas subsisten en este sector de Coatzacoalcos.
FUGAS NOCTURNAS DE AMONÍACO
Denuncian habitantes del ejido Colorado fugas nocturnas de amoníaco emitidas por la planta Innophos; La contaminación no solo afecta las vías respiratorias y la piel de los pobladores, sino que también ha provocado la muerte de aves de corral y la degradación del arroyo cercano.
Virginia de la Cruz Olán, vecina del sector afectado, «Se siente muy fuerte, o sea, no se puede dormir, se siente uno que se ahoga del mismo apeste que hay. Tiene tres días que ya se siente en la madrugada ya no deja dormir meramente, hasta que amanece se siente el dolor», declaró la habitante del ejido Colorado.






