Nanchital, Ver.
Redacción.
La desaparición de la comunicadora Roxana Berenice Guzmán Ramírez ha generado preocupación entre diversos sectores de la sociedad veracruzana, especialmente en el gremio periodístico, donde se ha exigido una investigación exhaustiva para esclarecer los hechos y garantizar su localización.
Sin embargo, conforme avanzan las indagatorias y el caso adquiere relevancia pública, también han resurgido antecedentes que forman parte de la trayectoria personal y judicial de la comunicadora, elementos que han sido incorporados al debate público en torno a las posibles líneas de investigación.
De acuerdo con registros y reportes de años anteriores, Guzmán Ramírez fue detenida el 30 de abril de 2012 por elementos del Ejército Mexicano cuando viajaba en un vehículo con reporte de robo en la ciudad de Coatzacoalcos. En aquella ocasión fue asegurada junto con Carlos Fernández Escalante, conocido con el alias de «El Loco», quien era su pareja sentimental en ese momento. Autoridades reportaron el aseguramiento de cargadores, cartuchos y presuntas dosis de droga.
Ese mismo año también fue relacionada con otro procedimiento por delitos contra la salud en el municipio de Ixhuatlán del Sureste. Asimismo, existen antecedentes en los que figura como víctima de una privación ilegal de la libertad ocurrida años atrás, junto con otras personas.
Reportes extraoficiales también refieren un ingreso al Centro de Reinserción Social de Tijuana, Baja California, aunque no se ha confirmado públicamente el motivo ni las circunstancias de dicho antecedente.
La figura de Carlos Fernández Escalante también ha sido parte de diversos episodios de violencia en la región. Tras sobrevivir a un atentado en diciembre de 2015 en Nanchital, circuló la versión de su presunto fallecimiento. Sin embargo, posteriormente reapareció con vida. Finalmente, el 10 de marzo de 2017 fue asesinado en ese mismo municipio.
Tras varios años alejada de la vida pública local, Roxana Guzmán regresó a Nanchital durante 2025, donde impulsó el proyecto informativo «Pulso Nanchiteco», una plataforma digital dedicada a la cobertura de acontecimientos regionales.
El contexto que rodea la desaparición de la comunicadora es complejo y ha dado lugar a distintas hipótesis. No obstante, hasta el momento ninguna autoridad ha determinado oficialmente el móvil de los hechos ni establecido una relación concluyente entre su actividad periodística y otros aspectos de su vida personal.
Por ello, especialistas en libertad de expresión señalan que cualquier investigación debe desarrollarse sin prejuicios y contemplando todas las líneas posibles, evitando tanto la criminalización de la víctima como la exclusión anticipada de escenarios que pudieran aportar elementos para esclarecer el caso.
Mientras tanto, familiares, colegas y ciudadanos continúan a la espera de respuestas sobre un caso que mantiene en alerta al sur de Veracruz y que sigue bajo investigación por parte de las autoridades competentes.






