Redacción.
Sur de Veracruz.–
Un conflicto por el manejo de residuos sólidos derivó en un nuevo episodio de tensión social entre los municipios de Tatahuicapan y Soteapan, luego de que ejidatarios trasladaran un camión recolector de basura retenido hacia las instalaciones del órgano ejidal.
De acuerdo con información recabada, la unidad permanece asegurada desde el pasado martes, cuando fue detenida por un grupo de personas que exige al Ayuntamiento de Soteapan el pago de una presunta multa de 150 mil pesos, además de la entrega de 3 mil litros de diésel, como condición para su liberación. El reclamo se origina por el depósito de residuos en un basurero ubicado en territorio de Tatahuicapan.
La noche del viernes, el conflicto escaló cuando un grupo intentó tomar el palacio municipal de Tatahuicapan para presionar a las autoridades y agilizar el pago exigido. Sin embargo, habitantes del municipio se organizaron y evitaron la ocupación del inmueble, lo que derivó en la decisión de trasladar el camión recolector a la comisaría ejidal, donde actualmente permanece bajo resguardo.
Fuentes locales advierten que la situación podría agravarse en las próximas horas, ya que se estaría convocando a pobladores de Soteapan para movilizarse hacia Tatahuicapan con el objetivo de recuperar la unidad. Este posible desplazamiento masivo mantiene en alerta a ambas comunidades ante el riesgo de confrontaciones.
En medio del conflicto, han surgido señalamientos que apuntan a una posible intervención política en la escalada del problema. Versiones extraoficiales indican que el presidente municipal de Tatahuicapan, Vladimir González, habría tenido participación en la disputa tras haber autorizado cobros relacionados con la disposición de residuos provenientes de Soteapan.
Asimismo, otras versiones señalan que grupos involucrados podrían estar siendo incentivados por los ayuntamientos de Tatahuicapan y Soteapan, con la intención de provocar un conflicto social mayor y responsabilizar a terceros, lo que añade un componente de incertidumbre y desconfianza entre la población.






