José Vargas.
Catemaco, Ver.-
Cada año, cuando llega el Primer Viernes de Marzo, el municipio de Catemaco vuelve a colocarse en el centro de la atención nacional e internacional debido a uno de los rituales más controvertidos y famosos de la región: la llamada Misa Negra.
Este acto esotérico, que forma parte del amplio mosaico de prácticas místicas que caracterizan a la zona de Los Tuxtlas, se realiza durante la noche previa o en las primeras horas de este día considerado por brujos y practicantes de magia como el momento más poderoso del año para los rituales espirituales.
En distintos puntos de Catemaco, pero especialmente en las inmediaciones del lago y zonas de rituales, brujos, chamanes y seguidores de corrientes esotéricas realizan ceremonias que mezclan elementos de magia, invocaciones, ofrendas y prácticas simbólicas que, según sus creencias, buscan canalizar energías, pedir protección o atraer prosperidad.
La denominada Misa Negra ha generado polémica durante años debido a que, en algunos casos, se asocia con rituales donde se invocan fuerzas oscuras o se realizan sacrificios simbólicos, lo que provoca críticas de sectores religiosos y defensores de los animales. Sin embargo, quienes participan en estas prácticas sostienen que forman parte de una tradición espiritual antigua que se ha transmitido por generaciones en la región.
A pesar de la controversia, el fenómeno también se ha convertido en un fuerte atractivo turístico. Cada año, cientos de visitantes llegan a Catemaco para presenciar o conocer de cerca las prácticas de brujería que han dado fama internacional al municipio, considerado la capital de la brujería en México.
Durante estas fechas, hoteles, restaurantes y prestadores de servicios turísticos registran un incremento importante en la afluencia de visitantes, mientras que el ambiente en las calles se llena de puestos de amuletos, veladoras, hierbas, imágenes esotéricas y consultas espirituales.
Para muchos habitantes de la región, más allá del espectáculo o la polémica, el Primer Viernes de Marzo representa una tradición profundamente arraigada en la cultura popular de Los Tuxtlas, donde la mezcla entre naturaleza, espiritualidad y creencias ancestrales sigue marcando la identidad de la zona.
Así, entre rituales, veladoras encendidas y el eco de antiguas creencias, Catemaco vuelve a vivir una de sus noches más enigmáticas, donde la línea entre la fe, el misterio y la tradición se vuelve tan difusa como el humo del copal que se eleva sobre el lago. 🔥🕯️🧙♂️






